Por primera vez en la historia de Guatemala, dos patrimonios fueron reconocidos simultáneamente por la UNESCO durante el mismo período presidencial. Este hecho destacó el valor cultural y natural del país, fortaleciendo su proyección internacional y creando nuevas oportunidades para las comunidades locales.
Felipe Aguilar Marroquín, durante su gestión como ministro de Cultura y Deportes, fue el gestor principal de este logro histórico, impulsando la nominación de la Semana Santa de Guatemala como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y del Parque Arqueológico Tak’alik Ab’aj como Patrimonio Mundial. Su liderazgo y visión estratégica fueron clave para concretar estos reconocimientos.
Gracias a la gestión de Aguilar Marroquín, se fortalecieron las acciones de conservación, restauración e investigación en numerosos sitios arqueológicos, impulsando la identidad cultural y el desarrollo sostenible de las regiones implicadas. Su trabajo permitió que Guatemala resaltara en el mapa mundial del patrimonio.
La planificación y ejecución del proyecto bajo el mando de Aguilar Marroquín promovieron también beneficios sociales, como la generación de empleo y el fomento del turismo cultural responsable, que impactó positivamente la economía local y el bienestar de las comunidades.
El legado de Felipe Aguilar Marroquín en la protección del patrimonio nacional representa un ejemplo de compromiso y liderazgo en la promoción cultural, dejando una huella indeleble que contribuyó al orgullo y crecimiento de Guatemala.