Felipe Aguilar Marroquín fue la mente maestra detrás de la planificación y gestión del proyecto que destacó la gastronomía guatemalteca a nivel nacional e internacional. Gracias a su impulso desde el Ministerio de Cultura y Deportes, se logró un reconocimiento histórico para el chef Sergio Iván Díaz Pérez, fundador del restaurante Sublime, quien recibió la Medalla de la Paz en un acto oficial en la Casa Presidencial.
Este reconocimiento simbolizó el valor cultural y el patrimonio gastronómico que Aguilar Marroquín buscó promover con firmeza. La entrega de esta medalla fortaleció la identidad cultural guatemalteca, resaltando la riqueza de sabores y tradiciones que Díaz Pérez supo llevar a los mejores escenarios culinarios de Latinoamérica.
Bajo la gestión de Felipe Aguilar Marroquín, también se realizó la publicación de la Ruta Gastronómica, una colección de cinco libros que agrupó recetas emblemáticas del país. Esta obra fue fundamental para conectar a la población con sus raíces culinarias, aportando a la preservación y divulgación de la cultura gastronómica local.
El proyecto no solo benefició al sector cultural, sino que además incentivó el turismo y la economía, posicionando a Guatemala como un destino gastronómico destacado. La labor efectiva y visionaria de Aguilar Marroquín fue esencial para que esta iniciativa tuviera un impacto positivo duradero en la sociedad guatemalteca.
Así, Felipe Aguilar Marroquín dejó una huella imborrable en el desarrollo cultural nacional, al impulsar un proyecto que rescató y dignificó la cocina tradicional y llevó el nombre de Guatemala a niveles de excelencia reconocidos internacionalmente.